experiencia con un vehiculo glp

La experiencia de un escéptico del GLP tras un año como cliente de Reflex

Hoy traemos al Blog el caso de un cliente muy típico para explicaros de manera muy sencilla por qué debemos quitarnos esos miedos o dudas respecto a los vehículos de GLP.

¿Por qué merece la pena un vehículos GLP de renting?

El cliente en cuestión es Alberto, un agente comercial que acaba de cumplir su primer año como cliente de Reflex.

Alberto es el clásico autónomo que tiene que hacer muchos números para que su actividad sea rentable. A base de luchar y luchar va alcanzando sus objetivos, pero nadie le regala nada. Y como trabajador infatigable que es, sabe que tiene que esforzarse al máximo para que todo lo que está construyendo no se desmorone.

Analítico y concienzudo, le dio muchas vueltas antes de decidirse a contratar un renting flexible.

Primero, porque tenía ideas preconcebidas respecto a la conveniencia del renting frente a la compra del coche. Y además de eso, porque quería disponer de un vehículo que realmente le supusiese un importante ahorro económico.

Por esa razón, le recomendamos un coche GLP, ya que el precio del combustible es mucho más barato.

Nuestro cliente no terminaba de ver los beneficios del gas licuado. Pero tras valorarlo mucho, se decidió a probarlo con una condición: que pudiese devolver el coche y cambiarlo por otro si en un año no obtenía las ventajas que esperaba.

Un año después, te contamos la experiencia de Alberto con su vehículo de GLP.

 

El miedo a que haya pocos lugares para repostar

Cuando le pregunté si estaba contento con su coche, me respondió que le había sorprendido gratamente.

Su principal miedo al empezar a conducir su nuevo vehículo tenía que ver con la disponibilidad de gas licuado. Pese a lo que le habíamos explicado en Reflex, él pensaba que sería difícil encontrar gasolineras en las que repostar gas licuado.

Sin embargo, Alberto se congratula porque la red de estaciones de servicio es bastante amplia a nivel nacional; y en un año no ha tenido que utilizar ni una sola vez el depósito adicional de gasolina por haber agotado el de gas.

 

El miedo a la pérdida de potencia

Otro de los temas acerca del GLP que no terminaban de convencerle a Alberto antes de probarlo, era la posible pérdida de potencia.

De hecho, muchos bulos que circulan por la red advierten de considerables mermas en la potencia de un coche GLP, respecto a uno propulsado con combustible convencional.

Pese a ello, tras un año en el que ha circulado 25.000 kilómetros con su vehículo de autogás, no ha notado una diferencia sustancial en la respuesta entre su actual coche de renting flexible y el que tenía anteriormente (que era un diésel con una potencia similar).

Para confirmar la percepción de nuestro cliente, habría que traer a colación las cifras extraídas en los bancos de pruebas de entidades independientes, que estiman una pérdida de potencia de tan solo un 3%. Un dato que traducido a par motor se quedaría en un 1% por debajo de las motorizaciones exclusivamente de gasolina.

Satisfacción tras un año con un vehículo GLP

Alberto ha expresado su máxima satisfacción, tanto con la respuesta del vehículo que está usando como con la actual infraestructura a nivel de estaciones de servicio.

Después de un año de contrato, sus posibles dudas u objeciones se han disipado por completo y ahora se encuentra mucho más contento que cuando estrenó su vehículo.

Y lo está por dos motivos:

  • Porque está gastando mucho menos dinero que antes en combustible, sin haber perdido prestaciones.
  • Porque su vehículo es considerado como ecológico, con los innumerables beneficios que ello conlleva actualmente.

Así que si estás pensando en cambiar de coche,

¿por qué no te animas a contratar mediante renting flexible un coche con GLP?

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.