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Qué implica un accidente de tráfico para tu empresa

Las implicaciones de un accidente de tráfico para tu empresa

En el año 2018 fallecieron 1.180 personas en 1.072 accidentes, con la cifra añadida de 4.515 personas heridas hospitalizadas.

De hecho, las muertes por accidente de tráfico en España se posicionan como la segunda causa de muerte no natural (la primera es el suicidio).

Es más: aunque el miedo a volar es relativamente habitual en ciertas personas, conviene tener claro que mueren muchas más personas dentro de un coche que viajando en avión.

Esto nos indica que el problema de los accidentes de tráfico tiene una trascendencia social y económica de primer orden.

En Reflex Alquiler estamos muy preocupados por estas cifras. Y es por eso que quiero aprovechar este artículo para reflexionar sobre los principales elementos que tienen relación con la siniestralidad vial y sobre la forma en que se pueden evitar o prevenir muchos de ellos.

 

Los accidentes de tráfico

 

La definición más habitual de un siniestro vial es la de un suceso imprevisto, que se escapa del factor humano, y que cambia las circunstancias normales de un desplazamiento en carretera.

Hay que entender que el accidente de tráfico se considera como un incidente involuntario para la parte pasiva de la acción, que se ve sometida a las consecuencias del accidente sin que pueda hacer nada para evitarlo.

Sin embargo, una gran parte de los siniestros viales son prevenibles y evitables (salvo en los que interviene la naturaleza o los procesos orgánicos fisiológicos). Y eso hace que autoridades, fabricantes, aseguradoras, empresas, conductores y peatones deban implicarse al máximo para reducir su incidencia.

 

Distintas clasificaciones según los tipos de accidentes

Los accidentes de tráfico pueden clasificarse en función de su gravedad:

  • Con víctimas mortales: los más graves.
  • Con heridos graves: algo menos graves.
  • Con heridos leves: su gravedad es menor.
  • Con daños materiales en los vehículos: si no hay víctimas personales estaríamos ante un accidente leve.

Otra forma bastante habitual de clasificar los accidentes de tráfico viene en función del tipo de vehículo implicado:

  • Pérdidas de control del vehículo: que causa salidas de la vía, vuelcos…
  • Atropellos: cuando un vehículo atropella a un peatón.
  • Colisiones entre dos vehículos: si son dos automóviles los que impactan uno contra otro.
  • Colisiones múltiples: se consideran choques en cadena cuando son varios los vehículos que se estrellan unos contra otros.

 

Principales causas de accidentes de tráfico

Entre los siniestros viales se pueden distinguir con claridad tres causas distintas que provocan accidentes:

  • Factor humano: la inmensa mayoría de los accidentes se producen de una u otra forma por culpa del ser humano. Imprudencias, consumo de alcohol o drogas al volante, despistes, falta de experiencia, o cansancio son algunas de las causas más frecuentes, que terminan desembocando en un accidente de coche.
  • Factor mecánico: el propio coche puede provocar un accidente si sufre un defecto de fábrica, una avería o algunas de las piezas están desgastadas o no se han sometido al mantenimiento adecuado.
  • Factores medioambientales: por último, las condiciones de la vía por la que se transita son también determinantes, ya que hay carreteras mal asfaltadas o mal peraltadas, con muchas curvas, con cruces o incorporaciones sin visibilidad, que provocan accidentes (puntos negros). Por no hablar de la lluvia, nieve, viento, niebla o hielo, que pueden complicar mucho las circunstancias del tráfico.

 

Accidentes laborales

 

Dado que nuestros clientes usan mayoritariamente el vehículo para sus actividades profesionales, los accidentes de tráfico que sufren pueden ser considerados legalmente como accidentes de trabajo.

En particular, algunos de estos siniestros se consideran como accidentes in itinere, si se producen cuando el trabajador acude hacia su puesto de trabajo o regresa a casa tras haber finalizado su jornada laboral.

Pero si el trabajador (o un autónomo), por ejemplo, sufre el accidente cuando acude a reunirse con un cliente o mientras reparte mercancía, también se considera como accidente laboral.

Es importante conocer exactamente la legislación de prevención de riesgos laborales, porque los accidentes de trabajo pueden ser responsabilidad directa de la empresa que contrata al empleado, si esta no ha puesto las medidas necesarias para reducir el riesgo de accidente.

Un ejemplo típico sería el de un empresario que impone una elevada carga de trabajo a su empleado. Como en el caso de un conductor de reparto con jornadas laborales muy largas e intensas, que le producen una fatiga que termina derivando en siniestro de tráfico.

De demostrarse que la fatiga fue causada por la elevada carga de trabajo, el empresario podría ser considerado culpable del accidente.

 

Cómo evitar los accidentes de tráfico

 

Ya has visto que una parte importante de los siniestros viales son causados por factores humanos.

Y esto significa que, en gran medida, se pueden evitar manteniendo unas precauciones mínimas y siguiendo estos consejos que tanto tú como los conductores que utilicen vehículos de renting flexible en tu empresa debéis saber:

  • Respeta las normas de circulación: muchos accidentes de tráfico se producen porque los conductores no cumplieron con lo indicado en la señalización vial, los límites de velocidad o las normas básicas de tráfico. Adelantamientos indebidos, no respetar la prioridad de determinados conductores o saltarse semáforos en rojo son causas habituales de accidente que se podrían evitar sin muchos problemas.
  • En los atascos, mantén la concentración: recuerda que todo el tiempo que permaneces al volante debes hacerlo con el mismo nivel de concentración. Y aunque te encuentres atrapado en una retención de tráfico, no bajes nunca la guardia y controla todo lo que ocurre a tu alrededor. Muchos accidentes se producen inmediatamente antes o después de un atasco.
  • Mejor no uses el móvil: es evidente que el teléfono móvil distrae mucho. Por eso lo mejor sería no utilizarlo mientras se conduce. Si no queda más remedio que atender una llamada, debes hacerlo siempre con el manos libres. Y olvídate de mirar los WhatsApp y los mensajes de las redes sociales mientras conduces.
  • Los peatones son la parte más débil del tráfico: los peatones son siempre los que más daños pueden sufrir. Inmediatamente después van los ciclistas. Por eso debes respetar sus prioridades y preservarlos de cualquier posible incidente.
  • No consumas sustancias como alcohol o drogas: cualquier sustancia que te limite tu capacidad para conducir es peligrosa. Por lo tanto, si has bebido alcohol o has tomado drogas, lo mejor que puedes hacer es no ponerte al volante. Y también ten en cuenta que hay muchos medicamentos recetados por médicos que pueden limitar tu capacidad al volante. Recuérdalo antes de ponerte a conducir.

Descansa siempre: la conducción prolongada produce fatiga. Por lo tanto, debes respetar los tiempos de descanso, parando diez minutos cada dos horas. Además, nunca te pongas al volante, si no has dormido lo suficiente o si estás muy cansado o preocupado.

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