Alquiler vehiculos profesionales

5 razones por las que te interesa más un renting flexible que comprar una flota para tu empresa

Cada vez son menos las empresas que optan por adquirir en propiedad una flota de vehículos para cubrir sus necesidades específicas.

¿Pero esto qué quiere decir? ¿Que cada trabajador utiliza su coche particular para las labores de la empresa?

¡Ni mucho menos!

Lo que pasa es que existen otras alternativas mucho más inteligentes y razonables que la adquisición al modo tradicional de una flota de vehículos o de cualquier otro bien para la empresa.

Hoy vamos a ver una de las alternativas mejores a la compra de una flota: el renting flexible.

 

Por qué no te interesa comprar coches para tu empresa

Ya he dicho en la entradilla que la adquisición de automóviles está de capa caída.

Lo cierto es que la economía evoluciona y muchas empresas (tanto las grandes como las pequeñas) han constatado las ventajas del arrendamiento financiero en forma, sobre todo, de renting.

Con un renting lo que estás haciendo es solicitarle a una entidad como Reflex que te compren el número de vehículos que te hacen falta para tu actividad. Pero en lugar de ponerlos a tu nombre, como se haría antiguamente, Reflex te alquilará esos vehículos durante todo el tiempo que te hagan falta.

Aunque en otros artículos me he centrado más en la cuestión operativa y del día a día, hoy quiero explicarte desde un punto de vista financiero por qué creo que es mejor contratar un renting flexible con Reflex que comprar una flota de vehículos a nombre de tu empresa.

 

1. La gestión administrativa es mucho más costosa

Si tienes una empresa grande, en la que son necesarios muchos vehículos, pregúntale a la persona que se encarga de la gestión si tiene tiempo para hacer otras cosas que no sean pedir presupuestos, estudiar necesidades de movilidad, comparar seguros y contratar los más adecuados, pagar los impuestos de cada vehículo, gestionar las revisiones y mantenimientos de cada automóvil, autorizar reparaciones y encargarse de que estas se ejecuten correctamente,…

La tarea es tediosa y poco productiva.

Y no hace falta tener una flota enorme: con que tengas 4 o 5 furgonetas, verás cómo te pasas todo el día pendiente de esos trámites. Y al final es un tiempo que no te dedicas a tu trabajo…

Pues con el renting flexible te ahorras todos esos trámites.

 

2. El renting flexible disminuye el nivel de endeudamiento de tu empresa

Las dos formas de comprar una flota de vehículos sería: o pagándola al contado (lo que te restaría mucha liquidez), o financiándola a través de una entidad financiera.

Lo habitual en el mundo de los negocios, para no quedarse sin liquidez, es recurrir a la financiación externa. Pero si luego necesitas una línea de crédito o algún préstamo más para otros bienes o inversiones, tus balance reflejará un elevado nivel de endeudamiento. Algo que los bancos miran mucho.

Por lo tanto, no limites la capacidad de endeudamiento de tu empresa financiando una flota de vehículos, cuando puedes pagar lo mismo mediante cuotas de alquiler.

 

3. El mantenimiento y las averías

Con el paso del tiempo, los vehículos de tu flota se irán averiando, lo cual lleva unos costes aparejados difíciles de calcular a priori.

Y, aunque no se rompan, habrá que hacer periódicamente un mantenimiento para que los automóviles funcionen correctamente.

Es complicado cuantificar estos costes, pero te aseguro que son muchos.

Pero si te decantas por el renting flexible, en la cuota mensual ya está incluido el mantenimiento y las averías.

 

4. La rápida depreciación de un automóvil

La flota de vehículos en propiedad debe figurar en el balance de la empresa como un bien más de esta.

La utilización continuada y el paso inexorable del tiempo hacen que los bienes se deprecien. Una cosa normal en cualquier bien, pero que en el caso de los vehículos se produce de una forma muy rápida.

Se dice que un coche, nada más salir del concesionario con la matrícula puesta, pierde un 20% de su valor. Y la depreciación no descansa en ningún momento…

En virtud de la legislación contable, si compras una flota a nombre de la empresa, esta debe estar contabilizada en el balance como un activo. Sin embargo, esto no ocurre con el renting, ya que las cuotas solo se registran como gastos.

Al tener menos activos que se deprecian, el ROI es más alto y en general aumenta la rentabilidad.

 

5.  Si compras una flota y las necesidades de tu empresa cambian te tendrás que comer los vehículos aunque no los necesites

El principal motivo por el que nuestros clientes contratan el renting flexible es por esa facilidad que tienen para cambiar las condiciones del contrato sin que haya penalizaciones.

Si la empresa alquila 5 todoterrenos, pero el trabajo para el que eran necesarios esos 5 vehículos termina un año antes, se puede cancelar el contrato y devolver esos 5 automóviles.

En caso de adquirir la propiedad de la flota, no hay forma de devolver esos vehículos y la empresa no tendrá más remedio que malvenderlos o aparcarlos en una nave sin usarlos.

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